
Proxmox Backup Lab
DescubrirUn hipervisor Proxmox administrado entero con Ansible. Monto los servicios, los respaldo y luego provoco un desastre a propósito para probar que la restauración funciona de verdad.
Yosef Naabid
Llevo los sistemas en producción de un proveedor de hosting europeo. Lo que administro lo pruebo rompiéndolo antes de fiarme, un backup solo cuenta cuando ya lo he restaurado.

Soy el único que responde de los sistemas de Meridia Softworks, un proveedor de hosting con clientes por toda Europa. Su infraestructura está escrita en código y se reconstruye desde cero en 15 minutos, y por eso pude mudarla entera a un servidor dedicado sin que ningún cliente se enterara. Los más de 20 servicios corren en la misma máquina, cada uno encerrado en su contenedor, así el que se descontrola no arrastra a los demás. A la administración ya no se llega desde internet, solo por un túnel WireGuard que termina en el propio router. Si algo se cae, el aviso salta en menos de un minuto y el servicio se levanta solo.

PgO UCAM son 90 sedes en 27 países, la red de postgrados en odontología de la Universidad Católica de Murcia. Migré 20 servidores físicos a 25 máquinas virtuales, entre el clúster VMware del centro de datos y hosts Proxmox en las sedes, y un host caído dejó de significar un servicio caído. Partí la red en 6 zonas para más de 150 dispositivos, de modo que entre un equipo infectado y los historiales clínicos siempre quedaran dos barreras. Esas copias las dejé probadas para la auditoría RGPD, en versiones que un ransomware no puede tocar. La monitorización de las 10 clínicas la monté con Zabbix y Grafana, y una caída dejó de avisarla el usuario por teléfono. Por el camino recorté más de 5.000 € al año en licencias de Microsoft 365.

Clínicas DEA es la parte asistencial del mismo grupo que PgO UCAM, así que llevaba su infraestructura en paralelo. Los equipos y las cuentas de las clínicas colgaban del mismo Active Directory y del mismo Microsoft 365, y sus servidores, con datos de pacientes bajo RGPD, entraban en el plan de copias con restauración verificada cada mes. El soporte de N2 del día a día también pasaba por mí.

Un hipervisor Proxmox administrado entero con Ansible. Monto los servicios, los respaldo y luego provoco un desastre a propósito para probar que la restauración funciona de verdad.
Seis VLANs detrás de un OPNsense donde los flujos permitidos se declaran en un fichero. Las denegaciones no las escribo, las calcula el código restando lo permitido a todas las combinaciones posibles, y una suite prueba una a una las 266 que deben fallar.
Monitorización como código. Levanto un Zabbix completo con un comando, y los hosts y las alertas los defino por API en vez de a base de clicks.

Un dominio Windows completo que se levanta y se administra desde PowerShell en lugar de la interfaz. Repetible, auditable y con el hardening alineado al CIS Benchmark.

Un clúster Kubernetes de tres nodos que levanto desde código, gobierno desde Git y rompo a propósito con cuatro simulacros cronometrados. El último destruye los tres nodos, y todo vuelve, datos incluidos, en menos de diez minutos.

La web que estás viendo corre en una VM de Azure que monté y administro yo. AlmaLinux, Nginx, HTTPS con Let's Encrypt y Cloudflare por delante, todo configurado a mano. Si se cae a las 3 de la mañana, el que entra por SSH soy yo.